Fragmentación y Estrategia Digital: ¿Aranceles 3.0? (I)

Fragmentación y estrategias de digitalización en un entotno de aranceles.

La fragmentación industrial y comercial, potencialmente intensificada por la imposición de aranceles, podría influir de manera significativa en las estrategias de digitalización adoptadas por las empresas españolas. El sector industrial español se verá afectado por los aranceles impuestos por Estados Unidos, especialmente en áreas clave de exportación como la maquinaria, la alimentación y bebidas, y la automoción. 

La incertidumbre económica resultante podría frenar la inversión en digitalización, aunque algunos sectores podrían acelerar su adopción por necesidad o por oportunidades estratégicas.

Esta fragmentación se manifiesta a través de tendencias de relocalización, pero también de su opuesta, con una mayor concentración sectorial de grandes corporaciones.

Los aranceles cambian las cadenas de suministro globales y fragmentan  las redes de producción y comercio internacional haciendo que se tomen direcciones casi opuestas ambas tendencias. 

 

  • El aumento de los costes de los componentes y materiales importados debido a los aranceles podría incentivar a las empresas a buscar proveedores locales o regionales.
  • En este contexto, se observa una tendencia creciente hacia la relocalización industrial, es decir, el retorno de la producción a los países de origen de las empresas. 
  • Factores como la rentabilidad que la digitalización ofrece alcanzar y el deseo de tener un mayor control sobre la calidad y las cadenas de suministro podrían acelerar la digitalización a nivel global, ¿pero a qué coste?.


Lo que estamos viendo en un principio es que los aranceles están actuando como un incentivo adicional para la relocalización, al hacer que el abastecimiento internacional sea menos atractivo debido a los costes y las complejidades añadidas.

Relocalización industrial de las pyme en Europa.

España se posiciona como un país con oportunidades de crecimiento económico y empresarial a través de la relocalización industrial, un potencial que podría verse impulsado por los fondos de recuperación de la UE, que se centran en la digitalización y la transición ecológica, impuestas estas últimas a las empresas de la comunidad europea.La digitalización juega su propio rol en todo esto para hacer viable la relocalización, al reducir los costes de producción y aumentar la eficiencia.

Concentración sectorial en manos de unos pocos.

Las condiciones de mercado volátiles creadas por los aranceles podrían favorecer a las empresas o sectores más grandes y resilientes, capaces de absorber los mayores costes o de adaptarse rápidamente a las nuevas normas comerciales. La digitalización puede ser un factor clave para facilitar esta concentración sectorial, al permitir que las empresas líderes optimicen sus operaciones, ganen cuota de mercado y superen a competidores más pequeños que enfrentan presiones arancelarias.

Ambas tendencias de fragmentación, ya sea hacia la relocalización o la concentración, influyen directamente en las estrategias de digitalización de las empresas españolas.

Distancias considerables entre los dos escenarios de fragmentación.

Las que decidan por relocalizar probablemente impulsará la inversión en tecnologías digitales que apoyen la producción localizada, como la automatización, la robótica y los gemelos digitales.

Las empresas que se centren en los mercados locales debido a la fragmentación podrían priorizar la digitalización para mejorar la eficiencia, personalizar los productos para los consumidores locales y construir cadenas de suministro locales más sólidas.


Los sectores que busquen la concentración podrían invertir en análisis digitales avanzados, Inteligencia Artificial e Internet de las Cosas (IoT) para obtener una ventaja competitiva a través de una eficiencia operativa superior y una toma de decisiones basada en datos.

La necesidad de una mayor resiliencia de la cadena de suministro en un entorno fragmentado probablemente aumentará la adopción de soluciones digitales de gestión de la cadena de suministro.

La interacción entre los aranceles y la digitalización genera un posible ciclo de retroalimentación nuevo dado que los aranceles incentivan con la relocalización y la regionalización, lo que a su vez requiere una mayor inversión en tecnologías digitales para mantener la competitividad en mercados potencialmente más pequeños y localizados. 
 

Los aranceles aumentan el coste del comercio internacional, haciendo que la producción local sea más atractiva. 

Para ser competitivas con productores extranjeros potencialmente más baratos, las industrias relocalizadas necesitan aprovechar las tecnologías digitales para optimizar sus procesos y reducir costes, creando así una demanda de soluciones de digitalización adaptadas a las necesidades específicas de la producción localizada.

Habrá sectores que podrán consolidarse debido a su capacidad para absorber los costes arancelarios, otros podrían encontrar oportunidades en nichos de mercado locales creados por la fragmentación. 

La fragmentación no implica necesariamente que solo las grandes empresas prosperen.

  • La digitalización puede empoderar a las empresas más pequeñas.
  • Pueden surgir nichos de mercado atendiendo a la demanda local.
  • Habrá una aceleración del comercio electrónico de geolocalización.
  • El marketing atenderá a demanda local generando más personalización.
  • Los sistemas de producción podrían ser más flexibles, al igual que la logística.

Es probable que se creen focos de demanda de productos o servicios especializados dentro de los mercados locales.

  • La digitalización reduce las barreras de entrada para que las empresas más pequeñas lleguen a estos clientes nicho y adapten sus ofertas a sus necesidades específicas.
  • La fragmentación industrial y comercial, potencialmente intensificada por los aranceles, podría impulsar tendencias hacia la relocalización y la concentración sectorial, ambas con implicaciones para las estrategias de digitalización. 

 

La digitalización emerge en esta escena como un factor para mejorar la resiliencia de las industrias ante la volatilidad comercial y para permitirles adaptarse a un entorno fragmentado.

  • Los gobiernos español y europeo cuentan con políticas e iniciativas para apoyar la digitalización industrial, lo que será fundamental para mitigar los impactos negativos de los aranceles y fomentar la competitividad a largo plazo. 
  • La UE responderá a los aranceles estadounidenses, y la posibilidad de aranceles similares de la UE sobre productos estadounidenses podría remodelar aún más el panorama comercial. 

 

Lo que parece inevitable es que habrá dos niveles de digitalización y, en consecuencia ,dos formas de enfocar el crecimiento económico a través de su tecnología integrada para sus propósitos fragmentados.

En el caso de la concentración tendrá como foco la industria regenerativa alumbrando el devenir a nivel local, no por ello dejando la digitalización más avanzada, dado que esta les ayudará en un entorno extremadamente competitivo como pueda ser el local. Puede que estas estén generando más pronto que tarde innovaciones más disruptivas. 

En el caso de las concentraciones de sectores en manos de grandes industrias, con más poder y músculo financiero, estarán soportando aranceles y volatilidad, pero creciendo con menos competidores en este escenario fragmentando, dejando atrás a aquellas que tradicionalmente podían competir con ellas. 

¿Aranceles 3.0? 

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